Pasar, reír y oír. Enamorarse de la insólita ventana del puerto, de esa sonrisa angosta como los valles donde entra tanta vida Como tórtolas en el fresno.
Enamorarse y punto. Hasta rodar hacia el sesgo excesivo del amor, donde ni un nepente conhorta el olvido...
Enamorarse y punto. Hasta rodar hacia el sesgo excesivo del amor, donde ni un nepente conhorta el olvido...
Jhulmir
Febrero 17
Febrero 17
Comentarios
Publicar un comentario