PATRÍA, TEMBLOR Y SUEÑO
Hay una idea aturdida en mi mente tratando de hilar el juicio de mi ira. En algún momento este desborde debió de iniciarse, pero hoy, en lo ancho de mi cama, el cuerpo me pesa y pensar ha sido la materia más dolorosa. Tengo que despertar. Miro el desorden de mi habitación, ha sido imposible ponerle orden mientras mi país se cae más y más en cada oportunidad. Logro levantarme sin música, ya que todo sonido me enajena. Me alimento con los restos de caramandungas que guardé en la maleta del 14, caramadungas que no pude compartir con mis compañeros brigadistas porque el hambre de la tripa se ausenta con tanta indignación. Desayuno rápidamente y asisto a mi cita oncológica. Me duermo en la camilla, desnuda, con la bata que me dieron para cubrirme mientras espero a la doctora encargada de revisarme en el despistaje. Salgo del lugar rumbo a Miraflores, una idea dolorosa sigue dando vueltas en mi cabeza, es la vida inutilizada y un vacío alarmante, preocupante conciencia de injusticias al...